Es la división entre transacciones impugnadas y transacciones procesadas, generalmente en el mes. Cada marca publica su propio límite y su propio programa de monitoreo para quien lo supera.

Dos detalles cambian la cuenta y casi siempre se ignoran. El primero es el desfase: la impugnación llega semanas después de la venta, así que un mes de escalada rápida hace caer el índice del mes siguiente. El segundo es que el reembolso voluntario no entra en el numerador, y el pre-chargeback resuelto a tiempo tampoco.