Reembolso es cuando tú devuelves el dinero por decisión propia, dentro de la política de reembolso. Es diferente del chargeback, en el que el comprador va al banco y el valor se retira a la fuerza.

La diferencia importa más de lo que parece. El reembolso devuelve el valor y cierra el asunto. El chargeback devuelve el valor, cobra una multa, consume tu cuota de disputas y, acumulado, saca tu cuenta de circulación.

Por eso reembolsar rápido cuando el comprador lo pide es una decisión financiera, no un gesto de cortesía: sale más barato que la misma devolución llegando por el camino del banco.