LTV, lifetime value, mide cuánto vale un comprador sumando todo: la compra inicial, los upsells, las renovaciones de la recurrencia y las compras siguientes.
Es el número que decide cuánto puedes pagar por un cliente. Una operación que solo mira la primera venta tiene un techo bajo de inversión en tráfico. Una que conoce su propio LTV logra pagar más caro por la adquisición y aun así quedar en ganancia.
La aprobación y el chargeback entran directo en esa cuenta: un cliente que no logra pagar la renovación, o que impugna, termina el LTV antes de tiempo.