El boleto es un pago asíncrono, propio de Brasil. El comprador cierra el pedido, recibe el documento y paga cuando quiera, dentro del plazo de vencimiento. La venta solo se confirma después de la compensación, que tarda días hábiles.

Esto crea dos realidades que el vendedor necesita administrar. La primera es que boleto generado no es venta, porque una parte considerable simplemente nunca se paga. La segunda es que el acceso al producto solo puede liberarse en la confirmación, nunca en la emisión.

En compensación, el boleto no sufre chargeback, porque no hay tarjeta que impugnar.