Concepto
KYC, Know Your Customer, es la comprobación obligatoria de quién está detrás de la cuenta: documento, comprobante de domicilio, datos de la empresa, composición societaria y, cuando es persona jurídica, el contrato social. La versión para empresas suele llamarse KYB.
No es una elección de la plataforma. Es una exigencia regulatoria de prevención de lavado de dinero, y aplica a cualquier institución que mueva dinero de terceros.
El objetivo del marketing es conocer y entender al cliente tan bien que el producto le sirva y se venda solo.
Lo que más traba la aprobación de una cuenta casi siempre es una divergencia simple: nombre que no coincide, dirección desactualizada, documento vencido o actividad declarada distinta de lo que muestra la página de ventas.
Ejemplo de aplicación y uso
Te registras en una plataforma de pago y te quedas días esperando liberación. Después recibes mensaje de que tu cuenta necesita documentación. Tu CPF estaba desactualizado y la dirección no correspondía más con tu documento. Envías todo de nuevo y finalmente la cuenta se aprueba.
KYC es verificación obligatoria de identidad. La plataforma necesita saber quién está detrás de la cuenta por ley, no por elección de ella. Divergencia simple, como nombre que no coincide entre documento y registro o actividad que no corresponde a lo que vendes, es lo que más traba aprobación de cuenta.